LA AGRUPACIÓN DE PROTECCIÓN CIVIL DE GÜÍMAR RESCATA UN PERRO EN LA TF1.

Güímar, a 24 de agosto de 2026.- El pasado miércoles, 19 de agosto, un perrito llamado Goku protagonizó un verdadero susto que, gracias a la rápida intervención de los equipos de emergencia y la solidaridad ciudadana, tuvo un final feliz. El can fue avistado deambulando en una situación de alto riesgo: deambulaba por el segundo carril de la autopista TF-1, a la altura de El Socorro, en dirección a Santa Cruz de Tenerife.
Ante el peligro inminente que suponía para el animal y para la seguridad vial, la Agrupación de Protección Civil de Güímar activó un operativo para su rescate. Los efectivos lograron auxiliar al perrito y ponerlo a salvo en la vía pública.
Revisión veterinaria y búsqueda de su familia.
Siguiendo el protocolo habitual, el perro fue trasladado de inmediato a un centro veterinario para realizar dos comprobaciones esenciales: verificar si portaba un microchip identificativo y evaluar su estado de salud general.
Los resultados fueron esperanzadores: aunque Goku no tenía chip que permitiera localizar a su familia de forma inmediata, los veterinarios confirmaron que se encontraba en buen estado de salud, sin lesiones aparentes tras su peligrosa aventura por la autopista.
El poder de las redes sociales.
Sin un chip que facilitara la identificación, la clave para el reencuentro llegó a través de otro canal: las redes sociales. La publicación del caso de Goku, con su descripción y las circunstancias de su hallazgo, se difundió rápidamente entre los vecinos de Güímar y sus alrededores.
La estrategia funcionó. Ese mismo día, la dueña de Goku reconoció a su mascota a través de las publicaciones compartidas en internet y se puso en contacto con los responsables. Gracias a esta rápida difusión, el perrito pudo ser entregado a su propietaria y regresar a su hogar sano y salvo.
Esta historia, que comenzó con un gran peligro en la TF-1, ha concluido con un final feliz que pone en valor la importancia del microchip para la identificación de animales de compañía y, al mismo tiempo, el papel fundamental de la solidaridad ciudadana y las redes sociales para ayudar a reunir a las mascotas perdidas con sus familias.




