LA PIROTECNIA DESPIEDE POR TODO LO ALTO LAS FIESTAS DE LA CALETA.

La Caleta, Güímar, a 23 de agosto de 2026.- El núcleo costero de Güímar vivió una noche mágica con un gran castillo de fuegos artificiales que congregó a cientos de vecinos, en una jornada que contó con un amplio dispositivo de seguridad de la Policía Municipal y la Agrupación de Protección Civil.
El barrio de La Caleta, en la costa de Güímar, vivió anoche uno de sus momentos más esperados con la celebración del tradicional espectáculo pirotécnico que puso el broche de oro a sus fiestas patronales. Durante varios minutos, el cielo se tiñó de luz y color para deleite de los vecinos y visitantes que se congregaron en el paseo marítimo para disfrutar de un cierre de fiestas que, sin duda, quedará grabado en la memoria de todos los asistentes.
Las fiestas de La Caleta, que se vienen celebrando desde el pasado 14 de agosto en honor a la Virgen del Carmen, han convertido este núcleo costero en un punto de encuentro para la cultura, la tradición y la convivencia vecinal. Durante estos días, el programa ha ofrecido una variada oferta de actividades que han incluido desde actos religiosos y procesiones hasta verbenas, torneos deportivos y actuaciones folclóricas. Pero sin duda, el gran castillo de fuegos artificiales de la noche de clausura se ha erigido como el momento cumbre de estas jornadas festivas.
Seguridad y coordinación, claves del éxito.
La organización de un evento de esta magnitud no habría sido posible sin la estrecha colaboración de los cuerpos de seguridad del municipio. Durante toda la noche, la Policía Municipal de Güímar y la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de Güímar desplegaron un amplio operativo para garantizar el correcto desarrollo del espectáculo y la seguridad de los asistentes.
Agentes de la Policía Local se encargaron de regular el tráfico en los accesos al núcleo costero y de velar por el orden en las zonas de mayor afluencia, mientras que los voluntarios de Protección Civil, con su inestimable labor, estuvieron atentos a cualquier incidencia que pudiera surgir, ofreciendo asistencia y coordinación en todo momento. Su presencia discreta pero efectiva permitió que los vecinos disfrutaran del evento con total tranquilidad.
Una comunidad unida en torno a sus tradiciones.
Las fiestas de La Caleta no son solo un evento lúdico, sino el reflejo del alma de un barrio que se vuelca cada año para mantener vivas sus tradiciones. La implicación de la Comisión de Fiestas, la colaboración de los vecinos y el respaldo de las instituciones locales han hecho posible que, un año más, estas celebraciones sean todo un éxito de participación y convivencia.
Con el eco de los petardos aún resonando y la estela de color en el cielo, los vecinos de La Caleta se despiden hasta el próximo año, con la satisfacción del deber cumplido y la certeza de que su barrio, cuando se lo propone, es capaz de brillar con luz propia.




