CANARIAS INCREMENTA LA LLEGADA DE INMIGRANTES ILEGALES POR PATERA.

Las Palmas de Gran Canaria, a 17 de octubre de 2026.- La ruta atlántica recupera la presión tras un año de relativa calma. Septiembre multiplicó por más de dos las llegadas respecto a 2025 y octubre arranca con cifras alarmantes. El cierre de otras vías y el uso político del grifo migratorio por parte de Rabat apuntan a una nueva estrategia de presión sobre España.
Después de un 2025 en el que la Ruta Canaria parecía haber entrado en una fase de contención, el archipiélago ha vuelto a encender las alarmas. Los datos del Gobierno de Canarias no dejan lugar a dudas: solo en septiembre de 2026 arribaron a las islas 25 embarcaciones con 2.003 personas a bordo, frente a las 13 embarcaciones y 737 personas del mismo mes del año anterior. Esto supone un incremento del 171,78% en el número de migrantes y del 92,31% en el de cayucos y pateras .
La tendencia no solo se ha mantenido, sino que se ha agravado con la llegada de octubre. En los primeros quince días de este mes, Salvamento Marítimo ha rescatado a 1.837 personas en aguas canarias, casi triplicando las cifras del mismo periodo de 2025 . La presión se concentra en dos puntos geográficos muy concretos: El Hierro y Lanzarote, que absorben cerca del 80% de todas las llegadas registradas en lo que va de año .
El factor Marruecos: de socio a «llave» de la frontera.
Uno de los datos más reveladores del nuevo escenario es el cambio en el perfil de los puntos de salida. Aunque países del África subsahariana como Senegal, Gambia o Guinea Bissau siguen teniendo un peso importante en las rutas hacia El Hierro—con travesías de hasta 2.000 kilómetros y semanas de navegación—, Marruecos se ha consolidado como el principal origen de las embarcaciones que llegan a Lanzarote .
En septiembre, de las 25 embarcaciones contabilizadas, 16 partieron desde costas marroquíes o del norte del Sáhara. Este dato coincide con el análisis político que desde hace meses realizan voces críticas en Canarias. El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha sido especialmente contundente al señalar que Marruecos «no es un socio de fiar» y que utiliza la presión migratoria como «arma de negociación» .
Según esta tesis, Rabat estaría «abriendo el grifo» de la ruta canaria como mecanismo de presión contra España y la UE, en un contexto de recomposición de alianzas internacionales y tras el giro español sobre el Sáhara Occidental. «No es un fallo de control, es una demostración de fuerza, un mensaje claro a Madrid y Bruselas de que Rabat tiene la llave de la frontera y la usará cuando le convenga», advirtió Morales en agosto . La cercanía de la costa marroquí a Lanzarote (apenas 24-36 horas de travesía) convierte a esta isla en el punto más vulnerable a esta estrategia de presión política.
Mientras Lanzarote recibe un goteo constante de pateras desde Marruecos, El Hierro se enfrenta a la llegada masiva de cayucos procedentes de países subsaharianos, con un promedio de ocupantes mucho mayor. La isla, con una población de apenas 11.000 habitantes, ha visto cómo su puerto de La Restinga se saturaba en episodios como el del fin de semana del 10 y 11 de octubre, cuando llegaron cerca de 500 personas en apenas 48 horas, incluyendo un cayuco con más de 200 ocupantes .
La travesía desde Senegal o Gambia puede durar entre seis y ocho días, y las condiciones a bordo son extremas. A finales de septiembre, un cayuco procedente de Guinea Bissau con 268 personas a bordo—entre ellas 46 menores—ponía de manifiesto la diversificación de los puntos de salida hacia la isla más occidental del archipiélago . Este desplazamiento de las rutas hacia el sur se produce, según los expertos, cuando se intensifica la vigilancia en los puntos de salida tradicionales, lo que empuja a los traficantes a buscar nuevas vías, alargando y haciendo más peligrosos los trayectos.
A pesar del alarmante repunte de los últimos dos meses, el acumulado anual de 2026 sigue siendo inferior al de 2025. Hasta mediados de octubre, Canarias había recibido a 8.970 migrantes, frente a los 13.491 del mismo periodo del año anterior . Sin embargo, la velocidad a la que están llegando las embarcaciones desde septiembre ha hecho saltar todas las alertas.
El Gobierno de Canarias y los cabildos insulares insisten en que la situación desborda sus capacidades. Los recursos de acogida, pensados para un flujo más moderado, se ven tensionados por la llegada simultánea de cientos de personas en un solo fin de semana. La petición de financiación estructural y de una respuesta que implique a la Unión Europea vuelve a estar sobre la mesa, mientras las islas asisten, un año más, a la evidencia de que la Ruta Canaria sigue siendo una de las más mortales y políticamente explotables del mundo.




