GRAN AFLUENCIA DE PÚBLICO A LA ROMERÍA Y POSTERIOR VERBENA EN ARAFO.

Arafo, a 31 de agosto de 2026.- El municipio de Arafo vivió ayer una jornada vibrante con la celebración de su tradicional Romería de San Agustín, una cita que, un año más, demostró que las esencias pueden mantenerse intactas mientras se abrazan los nuevos tiempos. Con un público entregado, carretas engalanadas, parrandas y folclore, la fiesta recorrió las calles del casco histórico para culminar con una verbena que se alargó hasta altas horas de la madrugada.
Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 1983, la Romería de San Agustín es uno de los eventos más señeros del Valle de Güímar. Sus orígenes se remontan a 1975, aunque la devoción al santo se arraiga en un hecho milagroso ocurrido en 1751, cuando, según la tradición, la intercesión de San Agustín permitió descombrar el naciente de Añavingo, devolviendo el agua al pueblo.
La jornada de ayer comenzó con una misa en la Capilla de la Cruz a las 16:30 horas, oficiada por el párroco Don Simón Herrera García y cantada por la parranda «Al Son de Afoña». Media hora después, a las 17:00 horas, daba comienzo el gran desfile romero, encabezado por la imagen del santo, seguido del clero, las autoridades municipales y una nutrida representación de grupos folclóricos de toda la Isla.
Carretas, parrandas y un público entregado.
Como manda la tradición, decenas de carretas tiradas por bueyes y carros engalanados recorrieron las principales calles del pueblo, creando una estampa de gran belleza que hizo las delicias de los asistentes. A su alrededor, numerosas parrandas y rondallas fueron poniendo el ambiente musical y festivo, mientras que los romeros, ataviados con sus mejores trajes típicos, demostraron que la tradición canaria sigue más viva que nunca.
El público, fiel a la cita, respondió con una masiva asistencia, llenando las calles de color, alegría y devoción. La romería, que discurrió sin incidencias, se consolidó como un punto de encuentro para vecinos y visitantes, que disfrutaron de una jornada en la que el folclore y la identidad cultural fueron los grandes protagonistas.
Pero la fiesta no terminó con el desfile. Al finalizar la romería, la Plaza de San Juan Degollado acogió el tradicional «Baile de Magos», una verbena popular que contó con las actuaciones de las Orquestas Acapulco y Dorada Band. El ambiente, según destacan los asistentes, fue espectacular, con una plaza a tope y un público que no quería dejar de bailar. La música y el buen ambiente se prolongaron hasta las 3:00 de la madrugada, poniendo el broche de oro a una jornada festiva que quedará en el recuerdo de todos los que participaron en ella.
Unas fiestas que miran al futuro sin perder su esencia.
La Romería de San Agustín es el corazón de las fiestas patronales de Arafo, que se celebran en honor a San Juan Degollado, San Agustín y San Bernardo. A lo largo de los años, esta celebración ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, incorporando elementos que atraen a un público cada vez más amplio, sin renunciar por ello a sus raíces más profundas.
La jornada de ayer demostró que es posible mantener viva la tradición mientras se abre a las nuevas generaciones. Con un programa que combina la devoción religiosa, el folclore, la música y la diversión, las fiestas de Arafo se consolidan como una cita ineludible en el calendario festivo de Tenerife, un ejemplo de cómo la identidad de un pueblo puede ser el mejor motor para mirar al futuro.




