POR LAS MADRES QUE NO ESTÁN.

Candelaria, a 02 de mayo de 2026.- El Ayuntamiento de Candelaria ha querido sumarse a una iniciativa que, lejos de ser un simple gesto protocolario, se ha convertido en una moda institucional del todo pertinente: el homenaje a las madres fallecidas. Para ello, ha dispuesto la colocación de una corona de flores en cada uno de los tres cementerios municipales, un acto simbólico cargado de significado emocional y social.
La medida, que se enmarca dentro de las celebraciones del Día de la Madre, busca visibilizar y honrar la memoria de aquellas mujeres que ya no están físicamente pero cuyo legado perdura en sus familias. Las coronas, instaladas en lugares visibles de los camposantos, pretenden ser un recordatorio colectivo del papel fundamental que las madres desempeñan en la sociedad.
“Es un pequeño pero sincero reconocimiento a todas las madres que han fallecido. Con este gesto queremos transmitir nuestro cariño y respeto a sus familias, especialmente en una fecha tan señalada”, han señalado fuentes municipales. La iniciativa ha sido bien recibida por los vecinos, que han visto en ella una forma de acompañar en el duelo a quienes han perdido a sus progenitoras.
No es la primera vez que un consistorio recurre a este tipo de homenajes. En los últimos años, diversos ayuntamientos españoles han adoptado prácticas similares, convirtiendo la colocación de ofrendas florales en los cementerios en una tradición institucional cargada de calidez humana. Una moda, sí, pero de las que verdaderamente importan: aquellas que ponen en el centro la memoria y el afecto hacia los seres queridos.
Con este acto, Candelaria demuestra que lo pertinente no está reñido con lo emotivo, y que las instituciones también pueden –y deben– encontrar espacios para la ternura y el recuerdo. Al fin y al cabo, honrar a las madres que ya partieron es también honrar la vida que nos dieron.




