EL GOBIERNO DE ESPAÑA SÍ SABÍA DE LA INVASIÓN DE CEUTA Y DIMITE EL DELEGADO DEL GOBIERNO.

Madrid, a 28 de septiembre de 2026.- Miguel Ángel Pérez Triano presenta su renuncia tras desvelarse que la Inteligencia alertó de la entrada masiva 24 horas antes y después de que su jefe de gabinete lo desmintiera.
El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha presentado su dimisión. Lo hace acorralado por la Justicia y por la sucesión de informaciones publicadas por El Debate, que han puesto al descubierto que el Gobierno y su delegado en la ciudad autónoma conocían con antelación la posibilidad de una entrada masiva de inmigrantes. La presión mediática y judicial ha forzado la salida de un cargo público que, según las informaciones publicadas, ha mentido deliberadamente a los ceutíes y al conjunto de los españoles.
Fuentes de Moncloa han trasladado que se trata de una decisión «humana y personal» después de «muchas semanas de trabajo» . Pérez Triano convocará en breve una atención a los medios de comunicación para anunciar formalmente su dimisión.
La posición del delegado del Gobierno se ha complicado a medida que se han conocido nuevos documentos y testimonios sobre la gestión de las alertas previas a la entrada masiva de inmigrantes del 30 de julio. La sucesión de informaciones publicadas por El Debate ha situado en el centro de la controversia una cuestión concreta: qué información recibió la Delegación del Gobierno antes de la avalancha, quién tuvo acceso a ella y qué decisiones se adoptaron posteriormente.
Los documentos desclasificados por el Gobierno revelan que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) alertó el 29 de julio, a las 13:52 horas, a la Delegación del Gobierno en Ceuta de que en redes sociales circulaban llamamientos para intentar entrar en la ciudad al día siguiente, tanto por la valla como por vía marítima . El aviso situaba la convocatoria a las ocho de la tarde y la relacionaba con la celebración de la Fiesta del Trono en Marruecos, señalando que las fuerzas de seguridad marroquíes estarían ocupadas con esos actos. El CNI informó además de la existencia de dos grupos que acumulaban unos 180.000 seguidores.
La comunicación fue recibida en la Delegación del Gobierno por el jefe de Gabinete, Gonzalo Sanz. La respuesta registrada fue «sus rilas». Posteriormente, a las 21:34 horas, se produjo una llamada de unos once minutos entre el CNI y el Gabinete de la Delegación.
El elemento decisivo en la caída de Pérez Triano ha sido la dimisión de Gonzalo Sanz, hasta ahora jefe de Gabinete del delegado. Sanz sostiene que los avisos trasladados por el CNI el 29 de julio fueron comunicados al delegado ese mismo día . Pérez Triano, por el contrario, ha mantenido que nunca tuvo conocimiento de esas comunicaciones y llegó a definir el intercambio como «un intercambio informal de WhatsApp entre una persona de la inteligencia y un miembro de gabinete». En otra comparecencia afirmó que un aviso de esas características debería haber llegado en un «sobre lacrado».
La dimisión de Sanz, que atribuyó su marcha a la «evidente incompatibilidad» de versiones, dejó a Pérez Triano sin coartada interna.
La investigación publicada por El Debate ha incorporado otro elemento decisivo: la reconstrucción de las nueve horas en las que Pérez Triano permaneció, según varios testimonios, «inoperativo, totalmente incomunicado» durante la jornada del 30 de julio .
La información sitúa el inicio de la entrada masiva alrededor de las 11:00 horas. A las 11:30 comenzó lo que los documentos oficiales denominan «asalto masivo», con un flujo que llegó a alcanzar los 5.200 inmigrantes por hora. Según la cronología reconstruida, hasta las 20:30 horas no consta una actuación del delegado. A esa hora, cuando la situación ya había desbordado la capacidad de control, Pérez Triano solicitó apoyo militar para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La dimisión se produce en la misma semana en que la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón tomará declaración como testigos al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, y al exjefe de gabinete Gonzalo Sanz, en el marco de la investigación abierta sobre estos hechos .
La jueza ha señalado que existió «permisividad» y «una clara e indudable gestión favorecedora del proceso desde el territorio del Reino de Marruecos», y ha admitido a Ceuta como acusación particular al considerar que fue «víctima directa e inmediata» de los graves hechos registrados en la frontera del Tarajal . Un informe policial atribuyó a las fuerzas de seguridad marroquíes «el guiado activo de la masa hacia los lugares de paso» y apreció «planificación previa y táctica», descartando que los hechos fueran espontáneos.
Con la salida de Pérez Triano, ya son dos los cargos públicos que han abandonado sus responsabilidades como consecuencia de la crisis migratoria en Ceuta.




