Güímar

PIRÁMIDES DE GÜÍMAR, REVELA EL MATERIAL DE LAS ESTRUCTURAS MÁS PINTORESCAS DE GÜÍMAR.

Güímar, a 25 de febrero de 2026.- En el sureste de Tenerife, entre cultivos y carreteras, se alza uno de los enclaves más enigmáticos y fotografiados de la isla: las Pirámides de Güímar. Su geometría perfecta y su orientación han despertado durante décadas todo tipo de teorías, desde las más científicas hasta las que las vinculan con antiguas civilizaciones lejanas. Pero más allá del misterio que las envuelve, hay una pregunta sencilla cuya respuesta nos habla directamente de la tierra que las sostiene: ¿de qué están hechas?

La respuesta es tan elemental como reveladora: de piedra volcánica.

Las pirámides están construidas íntegramente con rocas basálticas extraídas del entorno, aprovechando los materiales que la propia naturaleza volcánica de la isla pone a disposición. Pero no se trata solo del material, sino de la forma en que está empleado.

🔹 Las piedras están colocadas unas sobre otras sin mortero. No hay cemento, ni argamasa, ni ningún tipo de material aglomerante que sujete las estructuras. Es la técnica de la piedra seca, la misma que durante siglos han utilizado los canarios para construir muros, paredes y bancales en las laderas de las islas.

🔹 La construcción aprovecha materiales disponibles en el paisaje, adaptándose al terreno. Las pirámides no imponen una forma extraña al medio, sino que emergen de él como una prolongación natural. Sus piedras, de tamaños y formas irregulares, se ensamblan con una precisión que solo la experiencia y el trabajo manual pueden conseguir.

👉 Esto significa que no hay cemento ni bloques industriales: es una arquitectura que dialoga directamente con la naturaleza volcánica de la isla.

Quien se acerca a las pirámides descubre pronto que no hay dos piedras iguales. Cada una conserva su textura original, su color, su forma caprichosa. Algunas son porosas, otras más compactas; unas tienen bordes afilados, otras aparecen redondeadas por la erosión. Pero todas, juntas, construyen un conjunto armónico que parece haber estado ahí desde siempre.

Por eso, cada piedra es distinta.
Y por eso, las pirámides forman parte del paisaje… no lo rompen.

Lejos de la imagen de grandes bloques de piedra caliza o granito de otras construcciones piramidales del mundo, las de Güímar son hijas del terreno volcánico que las sostiene. Su materia prima es la misma que forma los malpaíses, las rocas basálticas y los campos de lava que salpican la geografía tinerfeña.

Entender de qué están hechas las Pirámides de Güímar es, en el fondo, entender la relación del ser humano con su entorno: aprovechar lo que la tierra ofrece para construir, sin violentarla, sin impostura. Un monumento que no solo se mira, sino que se lee como un libro abierto sobre la geología y la historia de Tenerife.

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