LAS ESCALERAS DE ACCESO AL MAR DESDE EL MUELLITO DE EL PUERTITO NO ESTÁN BIEN.

Güímar, a 15 de agosto de 2026.- La zona de El Puertito, uno de los rincones más queridos por los residentes y visitantes de la costa sureña de Tenerife, vive estos días una creciente indignación vecinal. El motivo no es otro que el peligroso estado de las escaleras que dan acceso al mar desde el muellito, unas instalaciones que, según denuncian los vecinos, se han convertido en un auténtico riesgo para la seguridad de quienes las utilizan a diario.
La queja, que ha cobrado fuerza en los últimos días a través de redes sociales y comentarios entre los habituales de la zona, señala directamente a las maderas de las escaleras, que al mojarse se vuelven extremadamente resbaladizas. «Llevamos desde principios de agosto bajando al muelle del Puertito y raro es el día que no veamos a la gente resbalando y cayéndose al salir de estas escaleras», lamentan los afectados.
Un peligro que no entiende de edades
Lo más preocupante es que los accidentes no se limitan a los niños, que podrían ir corriendo y perder el equilibrio, sino que afectan también a personas mayores que, incluso con todo el cuidado del mundo, pierden pie cuando las maderas están empapadas. La humedad propia de la zona, unida al constante goteo de los bañistas al salir del agua, convierte cada bajada y subida en un ejercicio de alto riesgo.
Los vecinos recuerdan que el acceso al mar desde el muellito es utilizado a diario por decenas de personas, tanto para el baño como para la práctica de actividades acuáticas. Por eso, exigen al Ayuntamiento que tome cartas en el asunto de manera inmediata y proceda a la reparación o sustitución de las escaleras antes de que se produzca una desgracia mayor.
Suciedad y falta de mantenimiento
Pero el malestar no termina ahí. Los residentes también han aprovechado para denunciar el estado de abandono de la zona en cuanto a limpieza. «Colillas, cáscaras de pipas…», enumeran, visiblemente molestos por la acumulación de residuos en un entorno que debería ser un ejemplo de convivencia y respeto con el medio ambiente.
En este sentido, los vecinos hacen un doble llamamiento: por un lado, a la responsabilidad ciudadana, pidiendo que todos seamos más cívicos y no dejemos basura en la vía pública; y por otro, a las administraciones competentes, para que programen labores de limpieza con mayor frecuencia. «Ojalá fuéramos todos más cívicos pero, a falta de pan, una limpieza de vez en cuando no estaría mal», sentencian.
Una demanda que no admite demora
La denuncia vecinal ya ha empezado a calar en el resto de la comunidad, y son muchos los que se preguntan cuántos accidentes más tendrán que producirse para que se actúe. «No queremos lamentar una caída grave para que se pongan las pilas», aseguran.
Desde el colectivo vecinal se espera que el Ayuntamiento dé una respuesta pronto y que, además de atender la reparación de las escaleras, se establezca un plan de mantenimiento periódico que evite que esta situación se repita en el futuro. Mientras tanto, los usuarios del muelle tendrán que extremar la precaución al usar unas escaleras que, hoy por hoy, son un auténtico peligro.




