Güímar

ESTE LUNES, DÍA GRANDE LAS FIESTAS DE LA VIRGEN DE EL SOCORRO: LA BAJADA.

Güímar, a 07 de septiembre de 2026.- Hay fechas que trascienden el calendario para convertirse en latido, en memoria viva de un pueblo. Para los güimareros y para toda la isla de Tenerife, el 7 de septiembre es una de esas fechas. Es el día en que la Virgen de El Socorro, conocida en su origen aborigen como Chaxiraxi, abandona su templo en el casco urbano para descender hasta la orilla del mar, en un viaje que es a la vez una peregrinación, una fiesta y un acto de identidad. Esta es la historia de la Bajada, una tradición que, como la marea, regresa año tras año para reafirmar el acervo popular de Canarias.

El Origen: Entre la Leyenda y la Historia

La devoción a la Virgen de El Socorro se hunde en la noche de los tiempos, antes incluso de la conquista castellana. La tradición narra que, entre 1430 y 1450, unos pastores guanches encontraron una talla de la Virgen en la playa de Chimisay, hoy conocida como El Socorro . La imagen fue llevada ante el mencey Acaymo, quien, al intentar cargarla, sintió un peso tan grande que tuvo que pedir «socorro» a otras personas, dando así nombre a la advocación mariana .

Este relato fundacional, documentado posteriormente por el fraile Alonso de Espinosa en 1594, marca el inicio de una relación simbiótica entre la fe cristiana y la cultura aborigen . La pequeña ermita que se erigió en el lugar del hallazgo durante el siglo XVI se convirtió en un faro espiritual, pero no fue hasta mucho después, alrededor de 1643, cuando se consolidó la peregrinación anual desde el casco de Güímar hasta la costa . Así nació la que hoy es considerada la romería más antigua de Canarias .

¿Qué es la Bajada?: Una Peregrinación en la Que el Polvo es Gloria.

El «Día Grande» comienza con la luz del alba. Tras la misa de peregrinos en la Parroquia de San Pedro, oficiada a las seis de la mañana, la imagen de la Virgen sale a hombros de sus mayordomos, la familia Campos, para iniciar un recorrido de aproximadamente seis kilómetros . No es una simple procesión. La Bajada se convierte en un río humano, un torrente de devotos que levantan el polvo del camino mientras la imagen avanza «cuesta abajo, lentamente» .

El ambiente es único. No es la romería típica de carretas y trajes de magos; aquí prima lo espontáneo. Los vecinos abren sus casas para ofrecer comida y bebida a los peregrinos, una muestra de la hospitalidad que define al pueblo canario . Las parrandas y grupos folclóricos animan el trayecto, y la música del pasodoble «Al Socorro», obra de los ilustres güimareros Miguel Castillo y Pedro Guerra, se convierte en el himno oficioso de la jornada . La llegada a la ermita, en torno a las doce del mediodía, es un momento de gran emoción, con el sonido del bucio, el ancestral cuerno aborigen, anunciando la llegada de la Madre .

La Ceremonia Guanche: El Alma Ancestral de la Fiesta.

Si la Bajada es el corazón de la fiesta, la Ceremonia Guanche es su alma. Al atardecer, en el Llano de la Virgen junto a la Cruz de Tea, se escenifica el encuentro de los pastores con la imagen de Chaxiraxi . Con la participación de unos doscientos figurantes de la Asociación Guanches de Güímar, una entidad galardonada con la Medalla de Oro de Canarias en 2025 por esta labor de recreación histórica, la representación transporta a los asistentes al momento previo a la conquista .

Este acto, que se celebra de manera ininterrumpida desde 1872, no es un mero adorno; es un pilar del acervo popular. Conecta a los güimareros de hoy con sus antepasados guanches, integrando la historia prehispánica en el relato de fe cristiana. Es un ejercicio de memoria y de afirmación de una identidad canaria que se siente orgullosa de su mestizaje .

Trascendencia en el Acervo Popular: Cuando la Fiesta se Convierte en un Sentimiento.

La trascendencia de la Bajada de El Socorro no se mide solo por la cifra de asistentes, que a menudo supera las 60.000 o incluso las 100.000 personas . Su verdadera dimensión es inmaterial: es un fenómeno que hermana a los vecinos más allá de cualquier diferencia política o social . Como bien se dice, «El Socorro no es solo una de las fiestas más importantes de Canarias. El Socorro es otra cosa» .

La fiesta vive en el sentimiento de cada güimarero, en el arropo al caminante, en el fervor de una procesión de antorchas en la noche y en el juego popular del «Pares o nones», que tiene lugar al día siguiente durante la Subida de la Virgen . Es una expresión viva de la cultura popular, tanto que existe un sentimiento generalizado de que la Virgen de El Socorro sea declarada copatrona de Tenerife .

Declarada Fiesta de Interés Turístico Regional, la Bajada del Socorro es mucho más que un evento. Es el espejo donde el pueblo de Güímar se mira para recordar quién es y de dónde viene. Es la prueba de que, siglos después, la historia de dos pastores y una talla de madera sigue uniendo a un pueblo bajo un mismo sentimiento de identidad y devoción .

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