Canarias

TENERIFE Y LA GOMERA CONFORMAN UN NUEVO SUBSISTEMA ELÉCTRICO.

La interconexión comprende una línea subterráneo-submarina de doble circuito a 66 kV de 36 km y las nuevas subestaciones de 66 kV de El Palmar, en La Gomera, y de Chío, en Tenerife.

Red Eléctrica, la filial de Redeia responsable de la operación y el transporte eléctrico en España, ha culminado la obra de interconexión eléctrica submarina entre las islas de Tenerife y La Gomera, un proyecto incluido en la Planificación vigente para reforzar el suministro, impulsar la transición ecológica y aportar mayor autonomía y eficiencia al sistema canario. La interconexión comprende una línea subterráneo-submarina de doble circuito a 66 kV y dos nuevas subestaciones de 66 kV de El Palmar (La Gomera) y de Chío (Tenerife).

La presidenta del Cabildo Tenerife, Rosa Dávila, ha valorado especialmente que “esta infraestructura, apoyada en la nueva subestación de 66kv de Chío, en Guía de Isora, no solo garantiza suministro a La Gomera, sino que fortalece también la red eléctrica del oeste de Tenerife” y ha añadido que «Tenerife está para ayudar al resto de islas, Canarias es un territorio fragmentado, pero ante los desafíos actuamos como un solo sistema avanzando juntas”.

La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor; junto el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Victor Torres; el consejero de Transición Ecológica y de Energía del Gobierno de Canarias, Mariano Hernández Zapata; el presidente del Cabildo Insular de La Gomera, Casimiro Curbelo; la presidenta del Cabildo insular de Tenerife, Rosa Dávila; y las alcaldesas de San Sebastián de La Gomera y de Guía de Isora, Angélica Padilla y Ana Dorta, entre otras autoridades, han acudido a la presentación de la nueva infraestructura en la subestación de El Palmar, primera instalación de la red de transporte de Red Eléctrica en la isla de La Gomera.

La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, ha puesto en valor el trabajo conjunto de “administraciones, instituciones, empresas, asociaciones y ciudadanía”, para sacar adelante “un proyecto esencial que refuerza la seguridad del suministro eléctrico de Canarias, para que tinerfeños y gomeros disfruten de un servicio con los mismos estándares de calidad que el resto del país” y ha destacado el compromiso de Red Eléctrica con el archipiélago “que va a seguir siendo uno de nuestros territorios prioritarios con un esfuerzo inversor sin precedentes. La seguridad del suministro en Canarias debe ser la misma que en el resto del territorio nacional, igual de sostenible, igual de estable”.

El nuevo enlace ha supuesto una inversión de 145 millones de euros, que se suma a la ya ejecutada en la subestación de Chío, en Tenerife; y de El Palmar, en La Gomera, finalizadas en diciembre de 2024 y julio de 2025 respectivamente.

Gracias a estas inversiones se crea un segundo subsistema eléctrico en el archipiélago, tras el de Lanzarote-Fuerteventura, conformado por dos islas en Canarias: La Gomera y Tenerife. La nueva infraestructura refuerza la calidad y la seguridad del suministro de energía en ambas islas y dota a La Gomera de capacidad para generar e integrar un contingente renovable superior a la demanda total de la isla, permitiendo reducir de manera significativa su dependencia de los combustibles fósiles.

Además, gracias a la interconexión, la isla de Tenerife podrá aprovechar el excedente de generación renovable de La Gomera, reduciendo también su dependencia de los combustibles fósiles y contribuyendo a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Asimismo, este proyecto refuerza la red de transporte de la vertiente occidental de Tenerife.

La nueva infraestructura supone además un importante avance en la transición energética en Canarias que permitirá la práctica descarbonización del sistema eléctrico de La Gomera, reduce los costes globales de generación y logra una mayor integración renovable en el sistema que formarán ambas islas. Un proyecto: un reto que garantiza la sostenibilidad El tendido del cable ha supuesto un reto tanto en su diseño como en la ejecución.

Todo el trazado de la interconexión ha sido diseñado con el fin de minimizar el impacto paisajístico y de asegurar la máxima protección de la vegetación y la fauna en las zonas por las que transcurre su recorrido. Por su parte, el tramo submarino consta de aproximadamente 36 km de longitud, que discurre a una profundidad máxima de 1.145 m, lo que lo convierten en el enlace submarino tripolar en alterna a 66 kV más profundo del mundo.

Esto ha requerido de un diseño del cable adaptado, y reforzado con materiales ligeros capaces de soportar los exigentes requerimientos del entorno en el que se ha instalado el cable. Por su longitud y complejidad, la llegada del cable a tierra en ambas islas ha sido un desafío para asegurar la protección de la biodiversidad de las aguas más someras, dada la naturaleza singular de los suelos volcánicos, muy heterogéneos.

Para ello, se ha recurrido a la técnica de perforación dirigida, que introduce el cable en el mar a través de un micro túnel con salida a cientos de metros de la costa, anulando cualquier afección a las comunidades biológicas del tramo de perforación de la costa. La infraestructura consta además de dos tramos terrestres en La Gomera y en Tenerife, totalmente soterrados y dos nuevas subestaciones, El Palmar en San Sebastián de La Gomera, y Chío en Tenerife. La primera se ha culminado recientemente y esta última de Chío está en servicio desde principios de 2025.

Ambas instalaciones incorporan tecnología de tipo GIS (Gas Insulated Switchgear o aisladas por gas) que ha permitido integrar las subestaciones en el interior de sendos edificios, de forma que se ha reducido el espacio necesario y también su impacto visual. Esta especial configuración junto con el número de posiciones que incluyen y los equipos singulares con los que cuentan, las capacitan para maniobrar el enlace submarino con total seguridad.

Las infraestructuras han sido diseñadas para su mejor adaptación al entorno y paisaje agrícola de la zona. En concreto, la fachada de la subestación de Chío replica en su fachada los bancales y se mimetiza con los invernaderos que se despliegan en los terrenos próximos. En el caso de la subestación de El Palmar en la Gomera replica en su fachada los tonos del paisaje y adopta varios cromatismos que representan el origen volcánico de las islas y su vínculo geológico. Esta actuación está incluida en el listado de proyectos financiables por la Unión Europea – NextGenerationEU – Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

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