ALUNIZAJE EN UN BAR DE ARAFO PARA SUSTRAER UNOS EUROS.

Arafo, a 21 de abril de 2026.- La madrugada del domingo ha vuelto a poner en evidencia la fragilidad de la seguridad en Arafó. Un espectacular robo con fuerza por el método del alunizaje, ha dejado imágenes de devastación en la fachada de un conocido establecimiento de restauración ubicado en la céntrica Plaza de Arafó. Un individuo empotró un vehículo contra la entrada del local con el único objetivo de sustraer el escaso dinero que había en la caja registradora: apenas un puñado de euros.
Fuentes de la investigación han confirmado que el autor, cuya identidad aún se desconoce, utilizó un turismo de gran tonelaje para embestir repetidamente contra los pilares y el cerramiento de cristal del restaurante. Tras abrir un boquete, accedió al interior, forzó la máquina registradora y huyó con una cantidad que no superaría los 100 euros en monedas y billetes pequeños.
Sin embargo, el botín es ridículo comparado con la magnitud de los daños. Los desperfectos son considerables: el marco de la entrada ha quedado completamente desplazado, la estructura de obra ha sufrido grietas visibles, y el sistema de climatización exterior ha resultado arrancado. Los primeros cálculos de los técnicos apuntan a que la reparación integral podría superar luna cantidad significativa, sin contar la reposición del mobiliario y el lucro cesante por el cierre temporal del negocio.
“Es una locura. Han destrozado la fachada, han puesto en riesgo la estructura del edificio, y todo para llevarse cuatro monedas. El destrozo es mucho mayor que lo robado. Incluso la obra se ha visto afectada”, lamentaba esta mañana el propietario del local, mientras un equipo de albañiles apuntalaba la entrada.
El suceso ha reabierto el debate sobre la inseguridad en Arafó, una villa tradicionalmente tranquila donde “casi nunca pasa nada”. Los vecinos y comerciantes llevan meses denunciando la total ausencia de patrullas policiales durante la noche. El municipio carece de comisaría propia y depende de efectivos que se desplazan desde poblaciones cercanas, con un horario diurno limitado. Pasadas las diez de la noche, Arafó queda sin vigilancia presencial, lo que convierte sus calles en un objetivo fácil para este tipo de delitos.
“Esto no es nuevo. Hace apenas un mes forzaron la puerta de una ferretería, y en verano alunizaron en una tienda de electrodomésticos. Siempre actúan de noche, cuando sabemos que no hay ni un solo coche patrulla. Exigimos presencia policial nocturna, aunque sea rotativa”, declaró un portavoz de la asociación de vecinos.
El vehículo utilizado en el robo apareció horas más tarde abandonado en las afueras del pueblo. Se trata de un turismo con pedido de hurto, lo que complica aún más la identificación del autor. La Policía Judicial ha abierto una investigación y revisa las escasas cámaras de seguridad de la zona, una carencia más que los residentes llevan años reclamando.
Arafó vuelve a ser noticia por los motivos equivocados. Lo que debía ser una noche más en una villa apacible se ha convertido en el enésimo recordatorio de que la falta de vigilancia nocturna tiene un precio, y a veces ese precio se paga con arietes improvisados y cajas registradoras vacías.




