AGROCABILDO DESARROLLA EL AGRO EN FASNIA.

Fasnia, a 07 de enero de 2026.- En el corazón agrícola de Fasnia, la innovación y la tradición se dan la mano bajo un firme compromiso con la tierra. El proyecto Agrocabildo, en su labor continua por modernizar y hacer más sostenible el sector primario, ha dado un paso significativo durante el año 2025 con la implantación a gran escala de cubiertas vegetales en cultivos de viña en espaldera. Esta iniciativa, que ya cubre 10 hectáreas, representa una apuesta clara por la agricultura regenerativa y sitúa al municipio a la vanguardia de las prácticas ecológicas en Canarias.
La técnica, que forma parte de un conjunto de recomendaciones agroecológicas promovidas localmente, consiste en la siembra de una mezcla de avena y cebada (ambas de la familia de las Poáceas) entre las hileras de viñedos. Este proceso, meticulosamente planificado con el ciclo natural de la vid, comienza justo después de la vendimia, en los meses de otoño. Las semillas germinan y crecen durante el invierno, desarrollando una densa capa verde que cumple múltiples funciones esenciales.
La implementación de estas cubiertas vegetales no es un mero acto de siembra; es una estrategia integral de gestión del agroecosistema. Sus principales beneficios, ya visibles en los viñedos de Fasnia, son:
- Control natural de arvenses (malas hierbas): La densa alfombra de avena y cebada compite eficazmente por la luz, el agua y los nutrientes, suprimiendo de forma natural el crecimiento de hierbas no deseadas sin necesidad de herbicidas químicos.
- Protección y mejora del suelo: Las raíces de estos cereales ayudan a estructurar el terreno, previniendo la erosión causada por el viento y las escasas pero intensas lluvias. Además, actúan como una «manta viva» que reduce la evaporación del agua y mitiga los extremos térmicos.
- Aporte de materia orgánica y nutrientes: Este es el punto culminante del ciclo. En primavera, entre marzo y abril, y crucialmente antes de que las plantas espiguen, la cubierta vegetal se siega.
El destino de este material vegetal es lo que cierra el círculo de la sostenibilidad: puede dejarse sobre el suelo como un acolchado o «mulch» que continúa protegiendo y se descompone gradualmente, o puede incorporarse ligeramente al terreno. En ambos casos, se transforma en humus, enriqueciendo la tierra con materia orgánica, mejorando su fertilidad y fomentando la vida microbiana.
Este proyecto en las viñas es un reflejo de la filosofía que impulsa el desarrollo del sector primario en Fasnia: una preocupación activa por la conservación del suelo como patrimonio fundamental. La apuesta por la agricultura agroecológica va más allá de una moda; es una necesidad y una visión de futuro para un territorio que depende de la salud de su tierra.
El éxito de estas 10 hectáreas piloto sirve como demostración práctica y escalable para el conjunto de agricultores y agricultoras de la comarca. Evidencia que es posible producir con calidad mientras se regenera el entorno, reduciendo insumos externos, aumentando la resiliencia frente al cambio climático y favoreciendo la biodiversidad.
El compromiso de Fasnia con su agricultura es, por tanto, un compromiso con su identidad y su porvenir. La imagen de los viñedos verdes en invierno, tapizados por la avena y la cebada, no es solo un paisaje agrícola; es el símbolo de un cultivo que mira al futuro, arraigado en la innovación y el respeto por la tierra que lo sustenta. El trabajo de Agrocabildo y la comunidad agrícola local sienta las bases para un modelo productivo que otros podrán seguir, haciendo de la sostenibilidad el verdadero fruto a cosechar.




