LOS TRABAJADORES PAGARÁN MÁS EL AÑO QUE VIENE, POR SUS COTIZACIONES A LA TGSS.

Candelaria, a 04 de octubre de 2026.- La paradoja que define el sistema público de pensiones español se ha vuelto a escenificar este año: mientras la conocida como ‘hucha de las pensiones’ recupera niveles que no veía desde hace una década, la factura mensual que afronta la Seguridad Social no deja de crecer y ya roza los 15.000 millones de euros. El Fondo de Reserva cerró el primer trimestre de 2026 con 15.267 millones de euros, su importe más alto desde 2016, según los datos difundidos por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones .
El crecimiento del colchón se explica, en buena medida, por el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), una cotización adicional que desde 2023 detrae un porcentaje del salario de todos los trabajadores y que este año se ha elevado al 0,9% (0,75% a cargo de la empresa y 0,15% del trabajador). O sea, a que se ha exigido más a quienes trabajan, para mantener un sistema llamado a la debacle.
Solo en los primeros meses de 2026, el Fondo ha recibido 1.162,23 millones de euros por este concepto. En comparación con 2019, cuando la hucha se encontraba en su mínimo histórico con apenas 2.153 millones, el fondo acumula ahora más de 13.000 millones adicionales.
Sin embargo, la fotografía del sistema es más compleja de lo que sugiere el saldo del Fondo de Reserva. En septiembre de 2026, la Seguridad Social destinó 14.498,2 millones de euros al pago de las pensiones contributivas, la cifra más alta registrada hasta la fecha en una nómina mensual, con un incremento del 6,3% respecto al mismo mes del año anterior . El sistema abonó 10.547.417 pensiones a más de 9,5 millones de personas, mientras que la pensión media de jubilación se situó en 1.576,1 euros mensuales, un 4,5% más que un año antes.
El peso de la jubilación y la brecha de género
Las pensiones de jubilación concentran cerca de tres cuartas partes del desembolso total, con 10.654,6 millones de euros en septiembre, un 6,9% más interanual . Le siguen las prestaciones de viudedad, que absorbieron 2.288,4 millones, y las de incapacidad permanente, con 1.330,9 millones . La pensión media del conjunto del sistema —que incluye todas las modalidades— se situó en 1.374,6 euros mensuales .
Tras las medias agregadas se esconde una brecha persistente: las mujeres jubiladas cobran de media 1.270,95 euros, frente a los 1.798,08 euros de los hombres, una diferencia de 527 euros al mes que equivale a un 29,3% menos . El complemento para la reducción de la brecha de género alcanza ya a 1.693.659 pensiones, de las que el 69,8% corresponden a mujeres .
La advertencia de la AIReF: la sostenibilidad no está garantizada.
Más allá de los datos coyunturales, el organismo que vigila las cuentas públicas ha lanzado una advertencia que conviene no ignorar. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) sostiene que, aunque el sistema cumple actualmente con la regla de gasto establecida en la reforma, eso no equivale a que la sostenibilidad esté asegurada . Sus proyecciones apuntan a que el gasto público en pensiones pasará del 13% del PIB actual a más del 16% en 2050, impulsado por la jubilación masiva de la generación del ‘baby boom’.
La AIReF añade un factor que a menudo queda fuera del debate: el gasto en cuidados de larga duración se duplicará, pasando del 0,8% al 1,6% del PIB en 2050 . A esto se suma que la ratio de dependencia —la proporción de personas en edad no laboral respecto a la población activa— escalará del 30% actual hasta cerca del 40% a mediados de siglo . En un escenario sin cambios de política, la deuda pública podría alcanzar el 123% del PIB en 2050.
La deuda de la Seguridad Social, en máximos.
Mientras la hucha se rellena, el pasivo de la Seguridad Social sigue acumulándose. La deuda del organismo alcanza ya los 136.179 millones de euros, una cifra récord que evidencia la creciente dependencia de las transferencias del Estado para cuadrar las cuentas . Desde 2005, el Estado ha inyectado más de 400.000 millones de euros para sostener el sistema, según recoge ABC .
El secretario de Estado de la Seguridad Social, Borja Suárez, defiende que el crecimiento del Fondo de Reserva demuestra que «las medidas que estamos aprobando están funcionando», son palabras en un contexto de desvergüenza absoluta. Pero la propia AIReF matiza esa lectura: distinguir entre cumplir una regla concreta y garantizar la sostenibilidad del conjunto de las finanzas públicas son dos cosas distintas. Con la generación más numerosa de la historia de España —14 millones de ‘boomers’— comenzando a jubilarse y apenas un 40% de ellos retirados hasta ahora, el verdadero test de estrés del sistema está todavía por llegar.




