LA DEGRADACIÓN DEL PERIODISMO A ESCALA LOCAL.

Güímar, a 19 de agosto de 2026.- Una reciente actuación urbanística en el núcleo costero de El Puertito ha generado un inesperado revuelo mediático, después de que ciertos medios de comunicación, señalados por su afinidad a partidos de la opsiciñon en el Gobierno de Güímar, hayan cuestionado la decisión del consistorio municipal de utilizar grandes elementos de tubería, propios de canalizaciones de aguas, como jardineras en la vía pública en el núcleo de El Puertito de Güímar.
Según ha podido conocer este medio, la instalación de estas estructuras—que algunos sectores críticos han calificado despectivamente como «pozos de alcantarillado»—ha sido aprovechada por la oposición para tratar de desgastar al equipo de gobierno local, utilizando un panfleto que se cree adalid de la infoRmación. Sin embargo, fuentes consistentes aseguran que la operación no solo es legal y funcional, sino que supone un auténtico acierto para la reordenación del espacio costero.
Adquisición ventajosa y reutilización inteligente
Lejos de lo que apuntan las críticas superficiales, el consistorio se hizo con estas piezas de gran porte de manera totalmente ventajosa para las arcas municipales, al adquirirlas a una empresa del propio municipio que atravesaba en ese momento apuros económicos. De esta forma, el Ayuntamiento no solo da un respiro a un negocio local en dificultades, sino que logró dotar al pueblo de unas jardineras de gran capacidad, perfectas para albergar plantas de cierto porte y envergadura que embellecerán el paisaje de El Puertito.
Ventajas urbanísticas y peatonales
Más allá de la estética—cuestión que, como se suele decir, «para gustos, colores»—, la jugada del consistorio tiene un trasfondo práctico innegable. La colocación de estas estructuras cumple una doble función: por un lado, permite ganar espacios verdes donde plantar y realzar la costa; y por otro, dificulta el acceso rodado en una calle que el municipio quiere recuperar para el peatón, mejorando así la seguridad y la convivencia en la zona.
Una «noticia» que llega tarde y con mala intención
En opinión de este periódico, la indignación vertida por estos medios afines a ciertos intereses malintencionados, resulta, cuanto menos, patética y fuera de lugar. El hecho de que varios meses después de que se colocaran estas jardineras, y cuando la realidad de nuestro Valle ofrece temas mucho más relevantes que contar, se inventen una polémica donde no la hay, denota una alarmante falta de criterio periodístico y una falta de compromiso con las noticias de nuestro Valle.
Da vergüenza ajena comprobar cómo, desde la comodidad de los sillones y ajenos a la realidad del día a día, el periodismo tradicional recurra a pseudo información para generar titulares. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Güímar sigue trabajando en mejorar los espacios públicos, con más o menos fortuna, transformando elementos a mano, en recursos paisajísticos y priorizando el interés de los peatones frente al tráfico.




