CIEN ESTUDIANTES TRATAN EN CANDELARIA HÁBITOS DE SALUD.

El alumnado se ha situado en puntos estratégicos del municipio para encuestar a la población sobre bienestar emocional y estilo de vida, y realizar un diagnóstico que permita mejorar las políticas públicas.
Candelaria se convierte en el segundo municipio, tras Santa Úrsula, que acoge el ejercicio, gracias a la estrecha colaboración y coordinación con el Ayuntamiento y la Universidad de la Laguna.
Más de un centenar de estudiantes del Grado de Trabajo Social de la Universidad de la Laguna (ULL) se han distribuido este martes por distintos puntos del municipio de Candelaria, con el objetivo de analizar los hábitos de salud pública de la población local y obtener información útil que permita definir políticas eficientes en el futuro.
La acción se integra en el marco del Proyecto FARO, una iniciativa impulsada por el Cabildo de Tenerife, en colaboración con la Universidad de La Laguna a través de su Fundación General y el Servicio Canario de la Salud, presente en nueve municipios de la isla, con la finalidad de prevenir adicciones, problemas de salud mental y fomentar la educación afectivo-sexual.
El consejero delegado de Educación para la Prevención del Cabildo de Tenerife, Juan Acosta, destaca que “el conocimiento directo de la realidad de cada municipio es fundamental para ajustar las estrategias del Proyecto FARO. Gracias a la implicación del alumnado universitario, controlado por un equipo investigador, podemos obtener información actualizada y de gran valor que ayudará tanto al Cabildo como a los ayuntamientos a tomar decisiones más eficaces en materia de prevención y promoción de la salud”.
Por su parte, la alcaldesa de Candelaria, Mari Brito, subraya que “es muy positivo formar parte de una iniciativa como esta, que nos permite conocer mejor la realidad de nuestro municipio y avanzar con más herramientas en la promoción de la salud y el bienestar de la ciudadanía. Contar con este diagnóstico es fundamental para poder diseñar acciones más útiles, más eficaces y adaptadas a las necesidades reales de las personas”.
Brito añade que “la colaboración entre administraciones y universidad vuelve a demostrar su enorme valor cuando se pone al servicio de la prevención, del conocimiento y de la mejora de la calidad de vida. Además, queremos agradecer la implicación del alumnado participante, que está desarrollando un trabajo de campo muy importante para seguir construyendo un municipio más saludable, más consciente y mejor preparado para afrontar sus retos”.
Candelaria se convierte, de esta forma, en el segundo municipio tinerfeño que acoge este ejercicio, después de Santa Úrsula. La iniciativa se replicará, además, en los próximos meses en el resto de municipios que participan en el proyecto FARO: San Miguel de Abona, Arafo, Fasnia, Garachico, Los Silos, Tegueste y Buenavista del Norte. En ellos también colaborarán estudiantes de distintas facultades de la ULL, que realizarán entre 300 y 600 encuestas en cada localidad.
Mejorar el diagnóstico para definir las políticas
Durante la jornada en Candelaria, el alumnado llevó a cabo un amplio trabajo de campo mediante encuestas, buzones, termómetro social, dirigidas a la ciudadanía, con el objetivo de recabar información sobre hábitos saludables, bienestar emocional y factores de riesgo. Estos datos permitirán elaborar un diagnóstico preciso que servirá de base para la planificación de futuras acciones preventivas adaptadas a las necesidades y características de cada territorio.
Esta iniciativa se desarrolla dentro del Proyecto de Innovación y Transferencia Educativa (PITE) de la Universidad de La Laguna, titulado Prevención de la salud en Tenerife: Aprendizaje-Servicio, Transferencia de Conocimiento e Innovación Social con Alumnado Universitario, en colaboración con el Ayuntamiento de Candelaria y el Cabildo de Tenerife.
El Proyecto FARO, a través de un equipo multidisciplinar impulsa intervenciones preventivas destinadas al alumnado de primaria y secundaria, sus familias, profesorado y personas mayores orientadas a prevenir problemas como la ansiedad, la depresión, las adicciones o enfermedades relacionadas con estilos de vida poco saludables.
El trabajo realizado en el marco del PITE permite consolidar una red de diagnóstico colaborativo que impulsa la transformación local mediante el conocimiento compartido, la prevención y la acción, reforzando así el papel de las instituciones y la comunidad educativa en la mejora del bienestar social y el papel de la universidad en la transferencia de conocimiento de utilidad para el avance de la comunidad.
Las acciones del PITE seguirán recorriendo los municipios involucrados en el Proyecto FARO para recopilar información diagnóstica clave, no solo para el desarrollo del proyecto, sino también para el propio Ayuntamiento. Esta información permitirá optimizar la gestión municipal y apoyar la toma de decisiones locales, promoviendo un futuro más sostenible y colaborativo en cada territorio, orientado con el compromiso del Cabildo de Tenerife.




