INCIDENTES EN LA PLAZA DE SANTIAGO APOSTOL, EN EL PUERTITO.

Güímar, a 06 de enero de 2026.- El Puertito de Güímar ha vuelto a ser escenario de un episodio de inseguridad ciudadana. Este martes, una violenta pelea entre cuatro individuos en una plaza del barrio, captada en vídeo y ampliamente difundida, ha sembrado la alarma entre los vecinos y reabierto el debate sobre la falta de efectivos policiales en los espacios públicos de la localidad.
Los hechos ocurrieron cuando, según se aprecia en las imágenes, dos de los hombres comenzaron a agredirse en medio de una discusión, desencadenando una trifulca en la que se vieron involucrados los cuatro. El vídeo, compartido inicialmente por medios locales, ha servido a los residentes para ejemplificar una queja constante: la sensación de desprotección a determinadas horas del día en zonas que, afirman, deberían estar destinadas al uso familiar.
Lo que más preocupa a la comunidad no es un hecho aislado. Varios vecinos consultados aseguran que «no es la primera vez que pasa algo así» y señalan directamente a una persona conflictiva que, en los últimos meses, habría estado involucrada en diferentes problemas en la localidad. Esta percepción de reincidencia alimenta la sensación de impunidad y la demanda ciudadana de una respuesta más firme y preventiva por parte de las autoridades.
«Piden mayor presencia policial en la zona para evitar estos incidentes», subraya vecino, recogiendo el clamor de los residentes que ven cómo su tranquilidad se ve alterada recurrentemente. Esta demanda vecinal choca frontalmente con la realidad que atraviesa el Cuerpo de Policía Local de Güímar. El municipio arrastra desde hace tiempo una grave escasez de efectivos, un problema estructural que ha tenido consecuencias palpables y que explica, en parte, la falta de presencia disuasoria en calles y plazas.
La situación es tan crítica que, a principios de 2026, el propio Ayuntamiento se vio obligado a suspender los actos principales del Carnaval alegando «la imposibilidad de garantizar la seguridad» por no disponer de agentes suficientes. Incluso con la contratación de seguridad privada y las peticiones de apoyo a otras administraciones, no se logró cubrir el operativo necesario.
Detrás de esta falta de agentes hay un conflicto laboral latente relacionado con la jornada y el pago de horas extraordinarias. La Intervención municipal había puesto reparos a las nóminas al considerar que los turnos incumplían la jornada legal, lo que, según fuentes locales, habría llevado a policías de otros municipios a negarse a cubrir refuerzos en Güímar en señal de apoyo a sus compañeros.
Aunque recientemente el pleno municipal aprobó una nueva distribución de turnos para tratar de garantizar la cobertura, la oposición y los propios sindicatos policiales la tacharon de «insuficiente». Críticas señalan que el acuerdo «no garantiza una cobertura policial efectiva» y deja «sin vigilancia ciertas horas por la noche»
En un intento por suplir la falta de agentes, el Ayuntamiento ha adquirido un dron de vigilancia para tareas de observación. Sin embargo, esta medida ha generado escepticismo entre los vecinos, que en redes sociales reclaman soluciones de fondo, como la convocatoria de más plazas, en lugar de «parches tecnológicos».
Paralelamente, desde el Puertito de Güímar se lleva años reivindicando la apertura de una oficina descentralizada de la Policía Local en el local social del barrio. Los portavoces veciales argumentan que, al ser el núcleo con mayor densidad de población tras el casco urbano, merece una presencia policial estable. La reciente incorporación de seis nuevos agentes -tres de ellos aún en prácticas- reavivó la esperanza de que esta demanda histórica pueda hacerse realidad pronto.
Mientras las instituciones buscan soluciones administrativas y logísticas, los vecinos del Puertito de Güímar conviven con la preocupación de que incidentes violentos, protagonizados por caras conocidas, se repitan por la falta de un elemento disuasorio fundamental: la presencia constante y visible de la autoridad en sus calles.




