FALTA DE LIMPIEZA Y DE MANTENIMIENTO EN LAS PLAYAS DE CANDELARIA.

Candelaria, a 3 de abril de 2026.- Las playas de Candelaria, uno de los principales atractivos turísticos del municipio, presentan un estado lamentable que se agrava en épocas de máxima afluencia como la Semana Santa. La acumulación de residuos, el deterioro de las infraestructuras y los reiterados episodios de contaminación dibujan un panorama desolador que ni vecinos ni visitantes merecen soportar.
El caso de la playa de Punta Larga es especialmente paradigmático. La zona de baño conocida como Los Charcos fue calificada por Coalición Canaria como un escenario desolador debido al evidente deterioro de las instalaciones y una grave falta de mantenimiento. Según denunció la formación, la rampa de acceso al mar para personas con discapacidad se encontraba totalmente inservible, con tablas rotas o podridas y cables de acero al aire. A esto se sumaban tapas de contenedores de residuos reventadas, duchas rotas, zonas ajardinadas abandonadas con mangueras de riego dañadas y bancos literalmente enterrados en la arena.
Pero la dejadez no se limita a las infraestructuras. A finales de 2025, el Ayuntamiento se vio obligado a cerrar la playa de Punta Larga tras recibir la recomendación de la Consejería de Sanidad, ya que los análisis realizados superaban los índices recomendables para el baño. Se sospechaba entonces de una nueva filtración del emisario cercano a la costa, lo que evidenciaba problemas crónicos de saneamiento en el litoral candelariero.
Las quejas vecinales se extienden más allá de Punta Larga. Vecinos de Candelaria han mostrado su preocupación por la falta de limpieza en espacios públicos, denunciando que algunos sectores de la costanera y las playas acumulan basura y carecen de mantenimiento. Una vecina consultada aseguraba que “el mantenimiento es poco en algunas partes, porque no hacen una limpieza a fondo y como se debe”.
Estas carencias se convierten en una auténtica vergüenza, propia y ajena, durante días de gran afluencia como los de Semana Santa. Mientras miles de turistas y visitantes eligen Candelaria para disfrutar de sus costas, la imagen que se llevan es la de unas instalaciones degradadas, duchas que no funcionan y una limpieza claramente insuficiente para la demanda. Vecinos llevan tiempo advirtiendo de que la basura se acumula, el pasto no se corta como se debe y hasta la iluminación falla en algunos sectores.
El Ayuntamiento de Candelaria, presidido por la socialista Mari Brito, ha tomado algunas medidas. En 2024 adjudicó a la empresa Valoriza el contrato de limpieza viaria y del litoral por más de 21,5 millones de euros para los próximos siete años. En abril de 2025, el consistorio anunció la instalación de nuevas papeleras en las playas de Punta Larga, incluyendo un modelo solar. El concejal de Obras y Servicios, Jorge Baute, afirmó entonces que se estaban dando “pasos progresivos en la mejora del servicio de recogida de residuos y limpieza en todo el municipio”.
Sin embargo, estas acciones resultan claramente insuficientes y no han logrado revertir una percepción generalizada de abandono. Como bien apuntan los vecinos, existe una responsabilidad compartida, pero las competencias en el mantenimiento de las playas son municipales y los resultados están siendo manifiestamente mejorables.
El litoral de Candelaria es un patrimonio de todos y un reclamo turístico de primer orden. No se puede permitir que la dejadez y la falta de previsión lo conviertan en un motivo de vergüenza precisamente cuando más se necesita mostrar su mejor cara. Se exige al Ayuntamiento de Candelaria una implicación real y efectiva en el mantenimiento diario de sus playas y, sobre todo, un plan de choque para que situaciones como las vividas en Semana Santa no vuelvan a repetirse. Los candelarieros y quienes nos visitan merecen un litoral limpio, seguro y digno.




