Candelaria

DIÓ A LUZ EN CASA CON TELEASISTENCIA.

Candelaria, a 07 de abril de 2026.- Una mujer de 40 años dio a luz en su propio domicilio en el municipio de Candelaria (Tenerife) sin más ayuda que la voz guía de un enfermero al otro lado del teléfono. Lo que pudo haber sido una situación de alto riesgo se convirtió en un final feliz gracias al protocolo de emergencias y a la frialdad de los acompañantes.

El suceso ocurrió cuando la gestante, que se encontraba en su vivienda, comenzó con el trabajo de parto de manera repentina. Al percatarse de que el bebé ya empezaba a asomar, se activó el mecanismo de auxilio: una llamada al 112 que cambiaría el rumbo de los acontecimientos.

Quien atendió la llamada fue un enfermero coordinador, especialista en teleasistencia sanitaria. Durante los minutos críticos, el profesional se mantuvo al teléfono facilitando instrucciones precisas para manejar el periodo expulsivo. A los pocos minutos, el bebé llegó al mundo, pero el momento de alegría dio paso rápidamente a la preocupación.

La persona que acompañaba a la madre alertó al sanitario de una realidad angustiosa: el recién nacido no respiraba ni se le escuchaba llorar. Sin tiempo para titubeos, el enfermero activó un protocolo de emergencia neonatal por vía telefónica.

Las indicaciones fueron claras y contundentes: limpiar la vía aérea del bebé para despejar posibles obstrucciones, aplicar respiración boca a boca y ejecutar maniobras básicas de estimulación neonatal. Los segundos se hicieron eternos hasta que, finalmente, el pequeño reaccionó. Un llanto fuerte y continuo confirmó que la intervención había funcionado.

El enfermero no se despegó del teléfono ni un instante. Continuó supervisando la evolución del neonato y el estado físico y emocional de la madre hasta la llegada de la ambulancia.

Al lugar se desplazó un recurso de soporte vital avanzado. El equipo sanitario que viajaba en el vehículo de emergencias atendió in situ tanto a la madre como al bebé, estabilizándolos antes de proceder al traslado al centro hospitalario de referencia. Ambos ingresaron en buen estado general, sin complicaciones mayores que lamentar.

El caso, que ya circula entre los profesionales del sector como ejemplo de buena praxis en teleasistencia obstétrica, evidencia la importancia de contar con una coordinación rápida y eficaz. También pone en valor la figura del enfermero coordinador, cuya capacidad para mantener la calma y transmitir seguridad resultó determinante para que una situación límite acabase con final feliz.

Noticias relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba