Candelaria

CIVISMO Y RESPONSABILIDAD ES UNA OBLIGACIÓN DE TODOS.

Candelaria, a 07 de enero de 2026.- El Ayuntamiento de Candelaria ha lanzado un contundente mensaje de civismo y responsabilidad colectiva ante una serie de actos vandálicos que han dañado elementos del mobiliario urbano en distintos puntos del municipio. En concreto, se ha localizado una papelera completamente quemada en la Avenida Marítima y otras varias destrozadas en la zona de La Hornilla.

Estos episodios, más allá del evidente perjuicio económico –»un coste que pagamos entre todas y todos», subraya el consistorio–, generan una profunda sensación de deterioro y dejadez que no se corresponde con el cuidado que la mayoría de los vecinos y vecinas profesan por su pueblo. «Estos actos perjudican a toda la ciudadanía y dañan una sensación de dejadez del pueblo que no merece», recalcaron fuentes municipales.

El mensaje institucional, difundido a través de sus canales oficiales, no se limita a la denuncia, sino que apela directamente a la corresponsabilidad y a la construcción activa del municipio que todos desean.

Conciencia ciudadana, respeto y colaboración para mantener Candelaria limpia, segura y cuidada, es la petición central. La filosofía que se quiere transmitir es clara: el espacio público es de uso común y, por tanto, su conservación es una «responsabilidad compartida» que requiere del compromiso de todos.

El Ayuntamiento quiere hacer hincapié en que el cuidado del entorno no depende solo de las labores de mantenimiento municipal, sino de los hábitos diarios de la población. «El municipio que queremos se construye también con pequeños gestos diarios«, señalan, animando a que el respeto por el mobiliario, la correcta utilización de las papeleras y la denuncia de los actos incívicos sean prácticas habituales.

La quema y el destrozo de mobiliario urbano, como las papeleras, tienen consecuencias que van más allá de la necesidad de una sustitución material:

  1. Coste económico directo: Los fondos municipales destinados a reparar estos daños proceden de los impuestos de todos los contribuyentes, restándose de otras posibles inversiones en servicios o mejoras para la comunidad.
  2. Degradación del entorno: Un espacio público con mobiliario dañado o ausente transmite abandono, lo que puede fomentar más comportamientos incívicos (efecto «ventana rota») y reducir la sensación de seguridad y bienestar de los ciudadanos.
  3. Impacto en la imagen del municipio: Candelaria, como núcleo turístico y residencial, proyecta una imagen a través de sus calles y plazas. El vandalismo perjudica directamente esta imagen, afectando al prestigio y al atractivo del pueblo.

El llamamiento del Ayuntamiento de Candelaria busca, por tanto, revertir esta dinámica y reforzar el orgullo de pertenencia. Se invita a la ciudadanía a ser parte activa en la vigilancia y cuidado del patrimonio común, recordando que preservar la belleza y funcionalidad del pueblo es una tarea de todos, cada día.

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