EL REGALO DE UNAS PLATAFORMAS PARA SOLARIUM, NO QUITA EL ABANDONO DE EL PUERTITO.

Güímar, a 26 de febrero de 2026.- La llegada de unas plataformas, regaladas por una empresa al Ayuntamiento, de manera totalmente altruista, porque las empresas son así. No quita para que perdamos el norte del tremendo abandono que padece el nucleo costero de El Puertito.
Pasarán más de un Gobierno, muchos más, y el aspecto y el cuidado de este núcleo es deplorable. Esta semana, los Servicios Municipales del Ayuntamiento de Güímar han procedido a la instalación de ocho grandes plataformas de madera en el muelle de El Puertito. Se trata de un nuevo solárium portátil, un regalo de la empresa local de iluminación, ha donado estas estructuras al municipio. Es de agradecer el gesto.
Cada una de las piezas, de 2,60 metros de largo por 1,36 de ancho y 50 centímetros de altura, y con un peso cercano a los mil kilos, han sido colocadas para crear un espacio de descanso y ocio junto al mar.
Desde el Consistorio se ha agradecido efusivamente el gesto, vanagloriándose de esta colaboración público-privada que, en apariencia, busca mejorar el mobiliario urbano de la costa. Sin embargo, lo que para el Ayuntamiento es un motivo de orgullo, para los vecinos de El Puertito supone un nuevo «parche» que no soluciona los graves problemas que arrastra la localidad.
La donación ha destapado la indignación vecinal. Residentes de la zona denuncian que, mientras el Ayuntamiento se hace la foto con este «magnífico regalo», el núcleo costero continúa «abandonado a su suerte».
«Es indignante que presuman de ‘bienestar’ cuando la realidad es que la playa está destrozada», señalan los vecinos, que enumeran una larga lista de deficiencias. Aseguran que las duchas están oxidadas e inutilizables, los conocidos como ‘paragüitas’ (sombrillas de obra) están rotos, y la falta de limpieza es evidente.
Pero lo que califican como «más vergonzoso» es el estado de los accesos para personas con discapacidad. «Están todos rotos, con resaltados peligrosos y llenos de astillas. Es una falta de respeto que se olviden de la seguridad de los más vulnerables mientras se hacen la foto con muebles nuevos», critican.
La crítica no se limita a la playa. Los residentes denuncian una dejadez generalizada con el entorno natural. «Se están secando todas las plantas por no acondicionar un sistema de riego que ya existe», afirman. A esta situación se suma la falta de cartelería informativa en todo El Puertito, la insuficiencia de papeleras y contenedores, y la ausencia de una delimitación clara y señalizada para la zona de perros en la playa.
«Señores del Ayuntamiento: estamos a las puertas de la Semana Santa y el municipio no está preparado», sentencian los vecinos. «Un solárium es un parche de madera; lo que El Puertito necesita es mantenimiento real, limpieza, accesos seguros y servicios dignos. Menos fotos con donaciones y más trabajo en lo que es su obligación.»




