GÜÍMAR CALEBRA LA COPA WABBA CANARIAS Y EL PRIMER OPEN CHRIS PENNY.

El Pabellón Quique Ruiz reunió a un centenar de personas en un evento deportivo sin precedentes que unió competición y emotivos homenajes.
El pasado fin de semana, el deporte y la pasión por el culto al cuerpo se dieron cita en nuestro municipio. Por primera vez en la historia, el Pabellón Quique Ruiz acogió la celebración de la Copa Wabba Canarias junto con el primer Open Chris Penny, un campeonato que logró congregar a cerca de un centenar de asistentes en un ambiente inmejorable.
El evento contó con la presencia institucional de la alcaldesa del municipio, Dña. Carmen Luisa Castro, y el edil de Deportes, Carlos Llarena, quienes no quisieron perderse esta cita histórica para Güímar y mostraron su respaldo a los deportistas y organizadores.
Un emotivo homenaje a los referentes locales
Más allá de la competición, la jornada tuvo un carácter especialmente emotivo. El campeonato sirvió para rendir un merecido homenaje a tres grandes referentes del culto al cuerpo en el municipio que ya no están entre nosotros: Jocha, Carmelo Hernández y Marcelino.
Durante el acto, se hizo entrega de un reconocimiento a sus familiares en un momento muy especial, que además contó con la previa actuación musical de la artista Eva Jesús, poniendo la nota de sensibilidad a una velada cargada de recuerdos y admiración.
Agradecimiento y trabajo en equipo
Por su parte, el edil de Deportes, Carlos Llarena, quiso destacar y agradecer públicamente el gran esfuerzo realizado por los clubes locales. Según señaló, su colaboración fue fundamental tanto para montar todo el escenario como para retirarlo al finalizar el evento.
Asimismo, Llarena tuvo palabras de agradecimiento para el equipo humano que hizo posible la logística, destacando de manera especial a Ithaisa desde la Concejalía de Fiestas, así como a Aitor, Fernando, Maxy y a los empleados del área de Deportes, cuyo trabajo en equipo fue clave para el éxito de esta histórica jornada.
Sin duda, un campeonato que queda para el recuerdo y que demuestra que en Güímar, el amor por el deporte y el respeto por quienes han marcado el camino van de la mano.




