EL AYUNTAMIENTO DEMORA LA PUESTA EN MARCHA DEL ASCENSOR DE SANTA ANA.

Candelaria, a 04 de octubre de 2026.- Los vecinos demandan la puesta en funcionamiento de una infraestructura que debía estar operativa desde principios de año. El Ayuntamiento no ha explicado los motivos de la demora, y la proximidad de las elecciones de 2027 alimenta todo tipo de suspicacias.
La obra está. El ascensor existe. Pero no funciona. Los vecinos de Santa Ana, en Candelaria, llevan meses observando cómo la infraestructura que debía resolver sus problemas de accesibilidad permanece parada, sin que el Ayuntamiento haya ofrecido una explicación convincente. La obra, una de las más destacadas de la legislatura municipal, se encuentra finalizada o en fase muy avanzada desde principios de año, pero nadie ha pulsado el botón de encendido.
Según la información publicada, las obras del ascensor urbano de Santa Ana, iniciadas en agosto de 2025, debían estar finalizadas para finales de febrero o principios de marzo de 2026 . El proyecto, con un presupuesto de 307.695,81 euros, fue financiado con fondos europeos Next Generation-EU y forma parte del Programa de ayudas a municipios para la implantación de zonas de bajas emisiones y la transformación digital y sostenible del transporte urbano .
La construcción del ascensor respondía a una necesidad largamente planteada por los residentes de Santa Ana. El propio Ayuntamiento reconoció en su momento que se trataba de una actuación “largamente demandada por los vecinos y vecinas” . La alcaldesa, Mari Brito, subrayó que el proyecto era “la respuesta a una demanda histórica” que facilitaría “enormemente su movilidad y mejoraría su calidad de vida” .
El concejal de Obras y Servicios, Jorge Baute, añadió que la construcción del ascensor “no solo mejorará la conexión entre diferentes niveles de Santa Ana, sino que también conllevará una importante renovación de las escaleras y las plazas circundantes” . El Ayuntamiento pidió paciencia a los vecinos durante el desarrollo de las obras, asegurando que traerían consigo “un beneficio muy importante para la comunidad” .
Esa paciencia parece haberse agotado.
El silencio municipal.
A día de hoy, se desconoce por qué el Ayuntamiento de Candelaria no ha puesto en marcha el ascensor. No ha habido comunicación oficial que explique la demora, ni un calendario concreto para su entrada en funcionamiento. Los vecinos preguntan, pero no obtienen respuesta.
El proyecto ha acumulado retrasos respecto al calendario inicial, según reconocía la prensa local a principios de año . En esa misma información se apuntaba que durante la fase final se incorporarían “mejoras que no estaban contempladas en el proyecto original”, como la adecuación de la plaza de acceso al ascensor y su conexión con la calle El Marrubial, así como la instalación de una jardinera y un asiento en la calle Los Príncipes .
Esas mejoras, legítimas en cualquier obra, no explican por sí solas que una infraestructura terminada permanezca inoperativa durante meses. El Ayuntamiento no ha aclarado si existen problemas técnicos, administrativos o de otra índole que justifiquen la parálisis.
En el aire flota una pregunta incómoda: ¿responde esta demora a motivos electorales?
Las próximas elecciones municipales están previstas para mayo de 2027, y el PSOE ya ha confirmado a María Concepción Brito Núñez como su candidata a la Alcaldía de Candelaria . La alcaldesa actual aspira a revalidar el cargo, y el ascensor de Santa Ana es una de las obras más visibles y simbólicas de su gestión.
Inaugurar una infraestructura como esta en plena precampaña electoral, con la máxima visibilidad y el corte de cinta correspondiente, podría tener un rédito político evidente. Retrasar su puesta en marcha hasta un momento más cercano a los comicios permitiría capitalizar el logro en el momento de mayor atención mediática y ciudadana.
Es una hipótesis. No hay prueba documental que la respalde. Pero la ausencia de explicaciones oficiales, combinada con la proximidad del calendario electoral, alimenta inevitablemente las suspicacias. Cuando un Ayuntamiento no explica por qué una obra terminada no funciona, los ciudadanos tienen derecho a sospechar.
Lo cierto es que, a fecha de hoy, Candelaria no ha puesto en marcha una obra que los vecinos demandan y que estaba llamada a ser uno de los hitos de la legislatura. El ascensor de Santa Ana sigue esperando. Los vecinos también.
Mientras tanto, la pregunta sigue sin respuesta: si la obra está hecha, si el dinero está gastado, si los fondos europeos ya se han justificado, ¿por qué no se enciende? ¿Qué se está esperando? El Ayuntamiento tiene la palabra. Los vecinos, el derecho a saber.




