EL CANARIAS GANA CON ESFUERZO EL ÚLTIMO PARTIDO DE LA PRETEMPORADA.

San Cristóbal de La Laguna, a 20 de septiembre de 2026.- El conjunto aurinegro firma una remontada épica ante el Surne Bilbao Basket (96-89) y se adjudica la Copa Tenerife! Despierta Emociones, en un Santiago Martín que acabó rendido a su equipo.
No fue un partido de pretemporada. O al menos, no lo pareció. Porque lo que ocurrió este domingo en el Santiago Martín tuvo más de final de temporada que de ensayo veraniego. La Laguna Tenerife despidió su rodaje estival con una victoria que quedará grabada en la memoria de los aficionados: remontada de 21 puntos, siete jugadores con valoración de dos dígitos y un último cuarto de carácter para doblegar a un Surne Bilbao Basket que llegaba invicto y que durante 24 minutos pareció tener el partido en el bolsillo.
El guion del primer cuarto fue un calco de los peores presagios. Los de Jaka Lakovic arrancaron con cinco ataques consecutivos sin anotar, entre fallos exteriores y pérdidas evitables. El Bilbao, lejos de perdonar, ajustó la mirilla con rapidez: un parcial de 3-11 en apenas cinco minutos obligó al técnico esloveno a mover banquillo antes de lo previsto.
La entrada de Jaime Fernández cambió el ritmo local. El base madrileño anotó y asistió con la naturalidad de quien lleva años en la casa, y su conexión con Gio Shermadini permitió a los aurinegros estrechar el cerco (11-13). Pero fue un espejismo. Los vascos, con un 6/8 inicial desde el triple, encontraron en Harald Frey y Margiris Normantas dos puñales que clavaron una y otra vez el ataque local.
Al descanso, 36-51. Quince puntos de desventaja y la sensación de que el equipo no encontraba su sitio.
Nada más volver de vestuarios, el panorama empeoró. Los de Jaume Ponsarnau firmaron su mejor arranque del partido y, con Vautier y Hlinason dominando la pintura, dispararon la renta hasta los 21 puntos (39-60, minuto 24). En ese instante, el Santiago Martín enmudeció. Parecía el final.
No lo fue.
Wesley Van Beck lanzó el primer misil desde el perímetro. Shermadini machacó el aro en la siguiente posesión. Y entonces, algo se encendió. Un parcial de 15-0 devolvió a los suyos al partido (54-60) y puso en pie a una grada que hasta entonces asistía en silencio al monólogo bilbaíno.
La clave, sin embargo, no estuvo en el acierto ofensivo. Estuvo detrás. Bruno Fitipaldo se multiplicó en la presión a la subida de balón, y sus compañeros cerraron líneas de pase con una intensidad que los visitantes no supieron contrarrestar. El Bilbao, que había vivido de rentas durante media hora, empezó a cometer pérdidas y a forzar tiros.
Kyle Guy, desaparecido hasta entonces, apareció cuando más se le necesitaba: dos triples consecutivos estrecharon el marcador hasta el 65-67. Marcelinho Huertas, con la serenidad del veterano, anotó al final del tercer cuarto y en el arranque del último para mantener viva la llama (70-74).
El último cuarto fue un intercambio de golpes que el Canarias ganó por convicción. Los triples de Guy y Huertas equilibraron la balanza (75-81, 80-81) y el Santiago Martín entró en ebullición. Ya no era un partido de pretemporada: era una final.
Y en ese escenario, apareció TJ Bamba. El joven exterior firmó dos mates que levantaron a la grada de sus asientos y, sobre todo, sostuvo la defensa cuando el partido exigía piernas frescas y cabeza fría. El Bilbao se aferró a la línea de tiros libres, pero su acierto irregular —una losa durante todo el encuentro— le pasó factura en los minutos decisivos.
Con 94-89, dos triples sentenciaron la contienda: uno de Bamba, otro de Guy. El mismo Guy que había empezado errático, el mismo Bamba que había entrado desde el banquillo para cambiar el ritmo. 96-89. Triunfo de fe, de orgullo y de carácter.
La Laguna Tenerife cierra así una pretemporada con buenas sensaciones y, lo que es más importante, con una identidad clara: este equipo no se rinde. La semana que viene, también en casa, arranca la competición oficial ante el Casademont Zaragoza (domingo, 12:00 hora canaria). Si algo ha demostrado este grupo en verano, es que venderá cara su piel. Y que, cuando las cosas se ponen feas, tiene argumentos para competir.
Datos destacados:
Máxima desventaja superada: -21 (39-60)
Kyle Guy: 18 puntos, decisivo en el último cuarto
TJ Bamba: 12 puntos, 7 rebotes, 21 de valoración
Hasta siete jugadores con valoración de dos dígitos
Parcial decisivo: 15-0 entre el minuto 24 y el 28




