ESPAÑA ABANDONA A LOS CEUTÍES: CIERRE DE ESTABLECIMIENTOS Y COLAPSO DE SERVICIOS PÚBLICOS.

Ceuta, a 01 de agosto de 2026.- La entrada masiva de decenas de miles de jóvenes marroquíes ha colapsado la ciudad autónoma, desbordado los servicios públicos y desatado una crisis humanitaria sin precedentes. El Ejército y la Policía, desbordados, asisten atónitos a una situación que muchos ceutíes califican de «apocalipsis», y sin poder hacer nada por orden gubernamental.
Lo que comenzó como un goteo constante de llegadas a nado durante los días previos se convirtió el pasado jueves 30 de julio en una avalancha imparable . Según las estimaciones del Ministerio del Interior, alrededor de 60.000 personas accedieron de forma irregular a Ceuta en el momento más crítico de la crisis, bordeando a nado los espigones fronterizos de El Tarajal y Benzú, mientras las autoridades marroquíes observaban sin intervenir .
La imagen que ofrece hoy la ciudad es la de un territorio sometido a una presión inédita. Las calles se han llenado de personas que deambulan desorientadas, muchas de ellas en ropa de baño, descalzas y sin alimentos . Ante el temor a saqueos y altercados, la inmensa mayoría de los comercios, especialmente los de alimentación, han echado el cierre. «Negocios cerrados. Tiendas cerradas porque si abres un negocio, te lo invaden… Estamos asustados. Esto es un sálvese quien pueda», resume un restaurantero del centro .
La ciudad, blindada y encerrada.
El miedo se ha apoderado de la población local. Los testimonios recogidos por los medios describen a unos vecinos que han optado por permanecer en sus casas, saliendo únicamente para comprar comida y regresar de inmediato. Algunos comparan la escena con los peores momentos de la pandemia, llenando sus despensas ante la incertidumbre . «Es como un apocalipsis. Mareas de gente por todos los lados», relata José Carlos Lara, un ceutí cuyo negocio se encuentra a escasos metros de la frontera .
El dispositivo de seguridad, pese al refuerzo con el despliegue del Ejército, la Guardia Civil y la Policía Nacional, se ha visto completamente desbordado . Las fuerzas de seguridad se enfrentan a una tarea titánica: controlar a decenas de miles de personas que han entrado en un espacio reducido y con recursos limitados. La Asociación Unificada de Guardias Civiles ya había denunciado la falta de medios y que los agentes estaban «desbordados» . La frontera de Beni Enzar en Melilla, la única operativa, fue cerrada durante 36 horas .
Un sistema sanitario y social al borde del colapso
El impacto no es solo social y de orden público. El sistema sanitario de Ceuta está en situación de «desastre». Susana Ascaso, médico de urgencias del Hospital Universitario, describe cómo están llegando «oleadas de personas» con ahogamientos, hipotermias y fracturas graves. «Estamos desbordados, con avalanchas de gente viniendo sin parar, familias enteras, niños y embarazadas», explica .
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), con capacidad para 512 plazas, ha visto sobrepasada su capacidad, albergando a cientos de personas en sus alrededores, donde han improvisado campamentos . La llegada de aproximadamente 500 menores no acompañados ha obligado a habilitar recursos extraordinarios para su atención . El balance de víctimas mortales es trágico, con al menos 67 fallecidos en los intentos de cruce . La imagen de una voluntaria de Cruz Roja custodiando cadáveres de niños para que no fueran pisados en la playa refleja la crudeza extrema de la situación .
«Una invasión»: gritos de auxilio y acusaciones cruzadas.
La indignación entre los ceutíes es mayúscula. Cientos de vecinos se han manifestado exigiendo respuestas y responsabilidades . El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, ha solicitado al Gobierno central la declaración de «emergencia nacional» . Desde la oposición, el PP acusa al Ejecutivo de «dejación de funciones» y Vox califica lo sucedido como una «invasión» .
La polémica se extiende al plano internacional. La mayoría de los análisis apuntan a que la crisis no es un accidente migratorio, sino el resultado de una decisión política de Marruecos. El reino alauí habría «abierto la válvula» como represalia por el reciente acercamiento diplomático de España a Argelia, su rival regional . «La respuesta marroquí a la mejora de relaciones diplomáticas y comerciales con Argelia ha sido el chantaje, la intimidación y lanzar a cientos de personas con anhelos de bienestar contra Ceuta», denunció el diputado Alberto Ibáñez .
La comunidad internacional también ha reaccionado. Italia, Dinamarca y otros 20 países de la UE han solicitado una reunión extraordinaria de ministros de Interior para coordinar el control de la frontera exterior, mostrando su «profunda preocupación» y pidiendo el refuerzo de Frontex . Sin embargo, para muchos ceutíes, la sensación de abandono persiste mientras intentan recomponer una normalidad que se ha quebrado por completo.




