LLENO ABSOLUTO EN EL BAILE DE MAGOS DE CANDELARIA, DENTRO Y FUERA DEL RECINTO.

Candelaria, a 31 de mayo de 2026.- El pasado viernes noche, la explanada del frente marítimo del Ayuntamiento y la Plaza se vieron desbordadas por vecinos y foráneos que no quisieron perderse el ya tradicional baile con motivo del Día de Canarias. El evento, que se consolida año tras año como una de las citas más esperadas del calendario festivo, alcanzó el lleno absoluto tanto en el interior del recinto como en los alrededores, donde cientos de personas siguieron la música y el ambiente desde fuera, sin poder acceder.
Sin embargo, la alegría popular no logró ocultar un problema que se repite y agrava: la compra de entradas se convirtió en un calvario para muchos asistentes. Según diversas quejas recogidas durante la jornada, numerosas personas hicieron acopio de localidades con la intención de revenderlas a precios abusivos, una práctica que, aunque prohibida, se ha vuelto «cada vez más habitual» en este tipo de celebraciones.
«Hubo quien compró diez o quince entradas sin intención de usarlas, solo para sacar beneficio», denunciaba un vecino que llevaba dos horas esperando en la fila virtual. La reventa campó a sus anchas en plataformas de segunda mano y en los propios accesos, donde se llegaron a ofrecer entradas por el triple de su precio original.
Ante esta situación, muchos asistentes y colectivos vecinales han exigido al Ayuntamiento que limite estas prácticas con un sistema de venta distinto al actual. Entre las propuestas que circulan, destacan la venta nominal de las entradas, la limitación de unidades por persona o el uso de plataformas oficiales con verificación de identidad. «No puede ser que un evento que ya es del pueblo termine siendo un negocio para unos pocos. El Ayuntamiento debe actuar ya», sentenció una portavoz de una asociación cultural.
Pese a la polémica, el baile cumplió sobradamente con las expectativas. La música tradicional canaria, los bailes de magos, las parrandas y el ambiente festivo lograron juntar a vecinos y visitantes por igual, creando esa mezcla única que convierte la fiesta en un éxito. El cambio de ubicación a la explanada del frente marítimo —con el mar de fondo— fue muy valorado, y la organización destacó la buena respuesta del público, que a pesar de las dificultades para conseguir entrada, llenó cada rincón del espacio habilitado.
El reto para el próximo año está claro: garantizar que el acceso sea justo, ágil y transparente, para que el baile tradicional del Día de Canarias siga siendo una celebración abierta a todos, dentro y fuera de la pista.




